No hace dos semanas que nos conocimos. Coincidimos por casualidad y, nada más conocernos, nos marchamos de vacaciones. Tú antes que yo. Te fuiste de road movie (Córdoba, Valencia, Málaga y vuelta a Madrid). Yo me marché los días de semana santa (Marbella y Sevilla).

No podré olvidar mi llegada a Sevilla el viernes santo y la búsqueda en el mapa de la calle Feria. Ni la conversación que mantuvimos ese día. Yo en la entrada de Santa Justa y tu en la playa de Torrequebrada. Ni tu visita relámpago a Marbella, las miradas en La Pesquera y el viento que azotaba el mar, los besos furtivos en el coche y la despedida en el Aeropuerto de Málaga. Imborrable.

La segunda semana ha sido intensa. Hemos dormido juntos dos noches. El lunes conociste mi casa y cenamos juntos (mi primera cena). El martes conociste a J Zaragoza y cemanos fuera. Y después otra vez viaje. Yo a la Coruña y París y tu de anfitrión con tus homólogos europeos.

Un balance muy positivo.

Firmado: P2